martes, 18 de enero de 2011

LOS RETOS DEL DOCENTE EN EL SIGLO XXI

“LOS RETOS DEL DOCENTE EN EL SIGLO XXI”

 La imagen del maestro ha cambiado al pasar de los tiempos al igual que su mentalidad y sus necesidades profesionales. El cambio en el concepto del rol de docente en el siglo XXI, tiene enormes implicaciones en el mundo moderno tanto a nivel global, regional y local la competitividad por el conocimiento ha producido la necesidad de introducir un hombre nuevo con más competencia cognitivas, humanas con el objetivo de articularse de forma efectiva a los fenómenos que se producen en la sociedad del conocimiento. Los docentes debemos  aspirar a continuar estudiando y actualizándonos constantemente con el propósito de adquirir herramientas teóricas, prácticas didácticas y tecnológicas modernas que nos  ayuden a fortalecer nuestra  labor,  es decir, cada docente  ante un mundo globalizado debe auto-reconocerse como un estudiante de por vida, capaz de responder a grandes retos como educar en un universo escolar multicultural, utilizar las nuevas tecnologías en el aula e incorporar los nuevos conocimientos científicos a las materias que tendrán que enseñar.
Dentro del mundo globalizado y las nuevas tecnologías de la información, los profesores deben ser capaces de acomodarse a continuos cambios  tanto en el contenido de su enseñanza como en las estrategias de enseñanza. Y es que el cambio social y tecnológico se produce a una gran velocidad y requiere por parte de los profesionales un esfuerzo de adaptación, actualización y perfeccionamiento permanente pues en ocasiones como docentes tenemos miedo de utilizar nuevas estrategias utilizando los recursos tecnológicos para apoyar la labor docente.

 Como bien menciona Ricardo Fernández Muñoz, desde esta perspectiva se desprende un cambio importante en el papel del docente, que pasará de ser expositor a guía del conocimiento y, en última instancia, ejercerá como administrador de medios, entendiendo que estos medios de comunicación constituyen un aporte muy significativo al cambio o innovación de la educación al generar nuevas posibilidades de expresión y participación.  Ellos han contribuido a la recreación de las relaciones entre educadores y alumnos, poniendo en crisis al maestro informador, para dar cabida al educador-animador, al comunicador, al coordinador, al facilitador del aprendizaje, dejando de ser el alumno el receptáculo pasivo de la información para convertirse en el agente- actor del proceso de expresión y comunicación.

El maestro altamente cualificado se caracteriza por tener conocimiento amplio sobre el crecimiento, el proceso de desarrollo y aprendizaje de cada niño. De esta forma pone en práctica nuevas estrategias y técnicas de enseñanza, que aporten positivamente el proceso educativo y de aprendizaje dentro del salón de clases. Freire señala que un maestro cualificado ante un mundo globalizado es capaz de adaptarse al uso del espacio, los materiales y al uso y manejo del tiempo según las necesidades de los estudiantes.

Ante los incesantes cambios debemos tomar una actitud de estar al día, prepararnos para los cambios y no establecer puntos de llegada sino procesos de evolución. Para lograr esto, en las escuelas normales se han establecido una serie de actividades con el objetivo de que lo nuevos docentes sean promotores de cambio y una vez egresados de la escuela normal demuestren activamente una formación estratégica en el campo educativo, caracterizada por la innovación, la calidad y la pertinencia social, en un entorno global en el que las prácticas de construcción y uso de conocimiento son claves en el desarrollo de individuos y sociedades.

Los nuevos desafíos y demandas hacia las escuelas y los profesores surgen a partir de unas expectativas nuevas y ampliadas sobre las escuelas. La investigación sobre la enseñanza y el aprendizaje muestra la necesidad de gestionar clases cada vez más diversas en términos étnicos, lingüísticos y culturales.
Estos nuevos desafíos y demandas requieren nuevas capacidades y conocimientos por parte de los profesores.

1.- El profesor como mediador.
2.- Se pone el énfasis en el aprendizaje.
3.- El profesor colabora con el equipo docente.
4.- Diseña y gestiona sus propios recursos.
5.- Didáctica basada en la investigación y con carácter bidireccional.
6.- Utiliza el error como fuente de aprendizaje.
7.- Fomenta la autonomía del alumno.
8.- El uso de nuevas tecnologías está integrado en el currículum. El profesor tiene competencias básicas en TIC.[1]

Atendiendo a las nuevas teorías psico- pedagógicas sobre el aprendizaje, el profesor se ha convertido en alguien que pone, o debería poner, al alcance de sus alumnos los elementos y herramientas necesarias para que ellos mismos vayan construyendo su conocimiento, participando de forma activa en su propio proceso de aprendizaje. La renovación docente y la identificación de fortalezas abren el camino para ofrecer calidad.
Se trata de brindar lo mejor como factor de equidad, testimonio de posibilidad y esperanza para quien menos tiene, impulso para reconocernos iguales y con necesidad del otro. Los hechos nos llevarán a disfrutar de lo que hacemos y vivimos, a incidir en la transformación desde la práctica sencilla y cotidiana, a valorar lo que somos y a buscar la plenitud en cada día. Es una forma concreta, cercana a cada uno, de superar la brecha de la desigualdad creciente, de combatir la pobreza desde el trabajo docente. Un reto difícil y al alcance de la mano.





[1] Ricardo Fernández Muñoz. “Competencias profesionales del docente en la sociedad del siglo XXI”. Pag.5

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